El origen de la Orden
de Alcántara se remota
al año 1156. Entonces varios caballeros de Salamanca
recorrían las riberas del río Duero, frontera
del reino leonés con los musulmanes de Extremadura.
La fama de aquellos caballeros se extendió y fueron
muchos los que vinieron a aumentar el número de
los guerreros.
Por consejo de un ermitaño, llamado Amando, decidieron
constituirse en Orden Militar y un monje del Cister, llamado
don Ordono, les aconsejó que tomaran su regla.
Quedó fundada así la Orden cuyo instituto
era la defensa de la fe cristiana, distinguiéndose
por entonces con el nombre de Orden de San Julián
de Perero , quizás porque este santo era el
titular de la ermita de Amando.
Los miembros de la Orden
se sometían a los tres
votos de obediencia, pobreza y castidad perpetua .
Sólo tres días de la semana comían
carne y otros tres ayunaban desde la Cruz de septiembre
hasta Resurrección. Dormían vestidos, guardaban
silencio en la iglesia y refectorio. Cuando por tregua
u otra razón, no se empleaban en los menesteres
guerreros, permanecían recluidos en el convento,
observando como clérigos la Regla.
En tiempos del
rey Fernando II de León se
incorporaron al Ejército de este monarca y es entonces
cuando dirigen sus armas contra los musulmanes de la frontera
meridional. Tomaron en combate las villas de Santibáñez
y Milana y cae sobre la de Alcántara, a la que ocuparon
a su vuelta.
Ayudando a l rey Fernando en todas sus empresas
militares este monarca declaró solemnemente que la tomaba
bajo su protección y amparo y cuando el 29 de diciembre
de 1177 fue c onfirmada por el Papa Alejandro III en calidad
de Orden de Caballería esta orden se extendía
ya por León y Extremadura .
Los años que siguen
constituyen un continuo batallar de la Orden al servicio
de los monarcas cristianos y r econquistada la villa
de Alcántara , la Orden
decidió trasladar su sede a aquel lugar. A partir
de aquel momento, comienza a denominarse de Perero y Alcántara,
prevaleciendo al final, este último nombre.
La Orden
no sólo combatió a los musulmanes,
sino que también se mezcló en la política de
la época. Uno de sus Maestres, don Gonzalo Martínez
fue condenado a muerte por traidor, por orden del rey Alfonso,
y degollado.
El declive de la Orden se inicia con los Reyes
Católicos .
La Monarquía española estaba resuelta a constituirse
en unidad nacional y por tanto se hacía preciso
la incorporación de los maestrazgos a la Corona.
En 1530, la Orden obtuvo del Papa Clemente VI, la potestad
plena para corregir, alterar, limitar y reformar sus estatutos.
En 1540, el Papa Paulo III concedió a los caballeros
de Alcántara relajación del voto absoluto
de castidad y libertad para disponer de sus bienes.
Cuando
ya no fue necesario su esfuerzo guerrero, la Orden de Alcántara se orientó por
otros campos y así estableció un colegio
en la Universidad de Alcalá que fue posteriormente
trasladado a Salamanca por acuerdo del capítulo
celebrado en Madrid en el 1552.