La disolución de la orden del Temple dio paso a
la formación de dos órdenes casi paralelas:
una catalana-aragonesa y otra portuguesa. La primera es
la Orden de Santa María de Montesa , una
institución genuinamente valenciana formada a partir
de la agregación a las casas templarias del reino
de Valencia de las posesiones de la orden de San Juan de
Jerusalén.
En 1317, el rey Jaime II de Aragón ,
cediendo el castillo valenciano de Montesa, consigue que
esta orden sea aprobada mediante Bula del pontífice.
Sin
embargo la orden se creó con enormes dificultades
- casi todas ellas atribuidas al Maestre de la Orden de
Calatrava. Según la Bula promulgada por el pontífice,
la Orden de Calatrava tenía que ceder a la de Montesa
las propiedades que tenía en el reino de Aragón
y el Maestre de Calatrava era la persona encargada de armar
a los caballeros valencianos y hacerles vestir el hábito.
Sin embargo este, al principio, no tenía ningún
interés en llevar a cabo la empresa.
Superadas las primeras dificultades la Orden de Santa
María de Montesa ,
al igual que las otras órdenes de aquella época participó en
varias batallas contra los musulmanes y con el transcurrir de los años,
se convertía en una importante fuerza militar al servicio del trono
de Aragón . Bajo el mando de su cuarto Maestre combatieron con rey
de Aragón Pedro 'El Ceremonioso' en la batalla de la Unión contra
los sublevados de Valencia que querían independizarse. Y con su octavo
Maestre, Don Luis Duspuig, conquistaron Nápoles para el reino de Aragón.
La
llegada de los Reyes Católicos , con
su idea de centralizar el poder en la corona, produce que
las Ordenes Militares comienzan a tener gran inferencia
de la corona, hasta el punto que algunas de ellas terminan
desapareciendo.
Cuando muere el Maestre Don Luis Duspuig, la
Orden de Montesa nombra como nuevo Maestre a Don Felipe Díaz
de Canamás, pero el rey Fernando 'El Católico'
impone como Maestre de la Orden a Don Felipe de Aragón
y Navarra.
El Maestre Felipe de Aragón acompañó a
los Reyes Católicos en la conquista de Granada ,
tomó Vera y Muxacar (cerca de Cartagena), fueron
recuperando muchas plazas fuertes, llegando hasta Baza
en donde, ante un gran ejercito de los musulmanes, los montesanos
sufrieron una gran derrota y el Maestre perdió la
vida.
La Orden de Montesa llega a su fin en tiempos de Felipe
II . El último Maestre Don Pedro Garcerán
renunció al Maestrazgo solicitando al pontífice
que la Orden de Montesa fuera absorbida por la Corona.
El pontífice Sixto V mediante Bula con fecha 15
de marzo de 1587 incorpora la Orden de Montesa a la Corona.