Esta
Orden Militar castellano-leonesa data su fundación en el año
1158, bajo el reinado de Alfonso VIII, si bien es el 29 de julio de 1170 cuando
quedó oficialmente fundada con la aprobación pontificia de mano
del Papa Alejandro III.. Tiene su nombre de la primera ciudad que poseía,
Santiago, donación de Fernando II de León.
Los caballeros de
la Orden de Santiago aceptaron los votos de pobreza
y obediencia, sin embargo, al organizarse por la regla agustiniana en
vez de la del Císter, sus miembros no estaban obligados a hacer voto
de castidad y pudieron contraer matrimonio . En los Estatutos de la
fundación de esta Orden se precisaba: "En conyugal castidad,
viviendo sin pecado, semejan a los primeros padres, porque mejor es casar
que quemarse" . Así la presencia femenina en esta Orden es
mayor que en otras. Las mujeres de la Orden asumieron la función de
educación de las hijas de los caballeros pero incluso podemos encontrar
a alguna mujer al frente de una encomienda.
Aunque podían contraer
matrimonio, más que instituto militar,
esta Orden parecía una comunidad religiosa a la vista de las
obligaciones de sus miembros: misa diaria, veintitrés Padrenuestros
diarios; los domingos el sacramento de la Eucaristía y ayunarían
dos Cuaresmas.
Pero también la historia de estas caballeros está vinculada
con la reconquista de los territorios musulmanes. Participando en las
continuas luchas las posesiones de la Orden de Santiago no se limitaban al área
de frontera. Estuvo presente, asimismo, en amplios territorios peninsulares,
dejando sus huellas también en Castilla-La Mancha. En su afinidad con
la Orden de San Juan o de Malta, la de Santiago asume entre sus dimensiones
la actividad asistencial, fundando y sosteniendo diversos hospitales, como
el de Cuenca. En el año 1421, el maestre de la Orden de Santiago, don
Enrique, fundó la ciudad de Villanueva de los Infantes, que un
siglo y medio más tarde se convirtió en cabecera del Campo de
Montiel.