Modismos |
| Particularidades del habla manchega |
| El modismo regional manchego, esta impregnado de una gran cantidad
de vocablos arcaizantes, coplas, rimas, refranes, cuentos, adivinanzas y
romances. Ello es producto de la gran inventiva que da el saber popular
de esta región sin igual, cuya gente parda (pequeños propietarios que, en
unión de sus familiares, cultivan la tiera y sus viñejas) " se complace
más en aumentar su caudal que en acrecentar el número de sus amigos",
como afirmaba el Bachiller de Osuna. |
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| La riqueza del vocablo manchego , inmortalizado por Cervantes,
es asombrosa, pudiendo afirmar que, en Belmonte, El Provencio, El Bonillo,
y Munera, se habla un castellano casi cerrado, auténtico y limpio,
con ligeras modificaciones. Siguiendo hacia el Sur, se encuentra Valdepeñas,
Santa Cruz de Mudela, Almuradiel, y el Viso del Marques, con ciertas influencias
andaluzas; penetrando ya de lleno en los Campos de Montiel y Calatrava,
el habla nos recuerda aquellos tiempos en que Pedro el Cruel, encerrado
en su fuerte castillo, peleaba contra su hermano: Don Enrique de Trastamara,
y por último en el centro de La Mancha ( El Toboso, Campo de Criptana,
Pedro Muñoz, Alcázar de San Juan, Socuellamos, Argamasilla
de Alba y Tomelloso, cuyos pueblos puede considerarse como corazón
de la Ruta de Don Quijote ), es donde el modismo regional adquiere toda
su importancia y vitalidad lingüística. |
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| El caracter manchego es de por sí bonachón, campechano, algo socarrón
y, Ande yo caliente y riase la gente " o "dame pan y dime tonto"
son algunos de los refranes que defien el caracter manchego. Por algo decía
Cervantes que " los manchegos son gente envalentonada, de los de Cristo
me lleva sintiendo el amor a mojicones. Y el famoso escudero en la segunda
parte del Quijote, nos dice que la gente manchega es tan colérica como honrada. |
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| En esta región hay muchos mancheguismos sin recoger y determinandos
cambios fonéticos, producto casi siempre de una pronunciación viciosa,
como los que abarcan los vocablos siguientes: |
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| alberido |
por |
albedrio |
| cautivar |
por |
cultivar |
| descubrido |
por |
descubierto |
| dispierto |
por |
despierto |
| mujuer |
por |
mujer |
| pelegrina |
por |
peregrina |
| cocote |
por |
cogote |
| ivierno |
por |
invierno |
| jumaera |
por |
humareda |
| lavija |
por |
clavija |
| sepoltura |
por |
sepultura |
| salampión |
por |
sarampión |
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![]() |
| premiso |
por |
permiso |
| pisebre |
por |
pesebre |
| mandurria |
por |
bandurria |
| tubillo |
por |
tobillo |
| uguas |
por |
uvas |
| alvellana |
por |
avellana |
| an cá |
por |
en casa
de |
| antigüismo |
por |
antiguo |
| antiayer |
por |
anteayer |
| almenaque |
por |
almanaque |
| alcagüete |
por |
cacahuete |
| rilera |
por |
hilera |
| trompezar |
por |
tropezar |
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| Exiten también diversos giros y modismos en el hablar, frases o
palabras sueltas, con distinto sentido al de otras regiones. De este género
son las siguientes: |
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| ¿Ande fiste? |
por |
¿Dónde fuiste? |
| aína si llego |
por |
apenas si llego |
| si fuas ido |
por |
si hubieses ido |
| sigún quiá |
por |
según quiera |
| ¿sois vais ya? |
por |
¿os vais ya? |
| veste de aquí |
por |
vete de aquí |
| vídolo venir |
por |
lo vió venir |
| ¿vies solo? |
por |
¿vienes solo? |
| vis con Dios |
por |
a la paz de Dios |
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| Hay otros casos de metátesis, como : |
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| bulra |
por |
burla |
| cudiao |
por |
cuidado |
| niervos |
por |
nervios |
| pedricar |
por |
predicar |
| trempano |
por |
temprano |
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Muchas veces suprimen la consonante r en los verbos terminados en
ar, cuando llevan cualquier pronombre enclítico, verbigracia: convidalo,
por convidarlo; remojalo, por remojarlo. En algunos verbos como verse,
mirarse y hablarse, omiten la letra r y añaden una n al final. Por
ejemplo: "Al vesen , se abrazaron". En otros por el contrario,
suprimen las dos últimas letras, como: "Le tién envidia".
Las terminaciones de los participios pasivos regulares, de las conjugaciones
(ado, ido), las convierte en ao, io, suprimiendo la de, como: pasao,
por pasado; comío, por comido, etc.
En aquellos nombres cuya terminación es idéntica a los participios
pasivos, suprimen la última silaba. Por ejemplo: almoha, por almohada;
temporá, por temporada; na, por nada.
En algunos casos, la letra l la convierten en r, como arbañil,
por albañil; barcón por balcon; y a la inversa, como alfileles, por alfileres;
talleles, por talleres; y en otros, en cambio suprimen la letra d y
r cuando los nombres terminan en dor o ra, por ejemplo: lañaor,
por lañador; herraúra, por herradura.
También encontramos diversos vocablos que empiezan con la vocal u,
como urraca, usagre, a la cual anteponen siempre la consonante b para
decir: burraca, busagre. Sin embargo se convierte casi siempre la silaba
cu o gu en bu, como buchillo, por cuchillo; bujero, por agujero; buardián,
por guardián; busano, por gusano, y al reves, dicen goína, por boina;
gufanda, por bufanda.
Cuando la letra h se encuentra, generalmente, entre dos vocales, la
convierten en b, así: abora, or ahora; buérfano, por huerfano; bueso
por hueso, etc.
(NOTA: Este texto ha sido extraido del capitulo dedicado por el
gran folklorista Pedro Echevarría Bravo, al habla vulgar en tierras de
La Mancha, en su Cancionero Manchego)
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