Los mejores ejemplos de molinos españoles restaurados
tal vez se encuentran en Campo de Criptana , al nordeste de Ciudad
Real. 10 molinos de viento se encuentran en una loma, en lo más alto del
pueblo. La noticia más antiguas que se tienen de ellos data del siglo XVI:
Con fecha 1 de diciembre de 1575, en respuesta a la pregunta número 23 de
las Relaciones Topográficas ordenadas por Felipe II, Alfonso Sánchez Rubio
y Cristóbal Miguel informan: "Hay en esta Sierra de Criptana junto a
la villa muchos molinos de viento donde también muelen los vecinos desta
villa" . En 1752, como contestación a la pregunta diecisiete del Catastro
del Marqués de la Ensenada se indica la existencia de 34 molinos de viento,
aunque a continuación se relacionan 33.
El declive de los molinos de viento en la zona se acentuó alrededor de 1870
con la aparición en el mercado europeo de los granos americanos, australianos
y rusos, que ocasionaron una crisis de cereales que posibilitó un proceso
de sustitución de cultivos favorable a la vid.
A los años de guerra civil y posguerra sobrevivieron tres molinos: Burleta,
Infanto y Sardinero, los demás eran ruinas abandonadas. Sólo a partir de
los años 50 se comprendió
la importancia que tenían, y se emprendieron tareas de restauración de los
molinos y recuperación del entorno con la ayuda de varios países de Latinoamérica
(Perú, Costa Rica, Chile, Argentina y Honduras). Hoy en día 7 de los 10
molinos albergan museos.
También la localidad toledana de Consuegra posee varios molinos
restaurados, que se alzan sobre unas lomas en las afueras del pueblo ofreciendo
una espectacular vista sobre el castillo del siglo XII. En la actualidad
se conservan 11 molinos (originalmente eran 13), de los cuales uno aún posee
la maquinaría del siglo XVI. Otros molinos de viento se pueden ver
en varios pueblos de la Mancha, como Madridejos, Granátula de Calatrava,
Mota del Cuervo y muchos más