07/02/2007
Felipe Benítez Reyes presenta su novela 'Mercado de espejismos'
El ganador del Premio Nadal ha escrito una historia 'de estirpe cervantina' con la que parodia las novelas histórico-esotéricas
El narrador y poeta Felipe Benítez Reyes, que se alzó el pasado mes de enero con el Premio Nadal con "Mercado de espejismos", explicó ayer que su novela, que ya está en la calle editada por Destino, es una historia "de estirpe cervantina" con la que parodia el éxito de las novelas histórico-esotéricas.
El escritor gaditano presentó ayer la novela ganadora del Nadal, junto con la finalista del galardón, Carmen Amoraga, quien se impuso entre los 268 obras presentadas con "Algo parecido al amor", una novela sobre la supervivencia emocional.
Benítez Reyes (Rota, Cádiz, 1960), además de ser novelista es poeta, articulista y ensayista y ha cosechado diversos galardones, entre ellos el Premio de la Crítica, el Ateneo de Sevilla de Novela, el de poesía de la Fundación Loewe y el Premio Nacional de Literatura.
A estos galardones suma ahora el Nadal, el decano de los premios de las letras hispanas. "A mí no me gusta hablar mucho de mis novelas, prefiero escribirlas, pero diré que 'Mercado de espejismos' es la sucesión de unos buenos personajes -porque cuando tienes el personaje tienes la novela-, de indicios, de suspense, de intrigas, que parten de un propósito prodigioso, aunque su fin no sea prodigioso", explicó el autor de "Humo".
Reyes argumentó que ha querido trazar un libro de estirpe cervantina y "lo mismo que Cervantes se sirvió de los libros de caballería para escribir el Quijote, yo he querido que también esta novela tenga dos personajes centrales -como Don Quijote y Sancho-, que protagonicen la historia y que estén rodeados de una galería de secundarios para plasmar, con ironía, toda una parodia sobre estas novelas.
Preocupado por la "dignidad estilística" y por que el lenguaje de nuestro tiempo "sea creativo", Benítez Reyes narra en el libro la historia de dos ladrones de obras de arte ya retirados, Corina y Jacob, que reciben el encargo de robar unas supuestas reliquias de los Reyes Magos que se conservan en la catedral alemana de Colonia.
Una historia que también es para su autor un reto literario, un homenaje al lenguaje, que el lenguaje funcional se convierta en una obra de arte para construir la ficción,"porque la ficción ayuda a interpretar, de un modo más sustantivo, la realidad", recalcó.
Por su parte Carmen Amoraga (Pincaya, Valencia 1969), que con este premio se sitúa en la primera línea literaria, explicó que "Algo parecido al amor" es una novela que rinde homenaje a la amistad, "que es lo único que se mantiene cuando nos parece que todo empieza a fallar", dijo.
La novela está protagonizada por tres mujeres: Amparo, Ana y Silvina, amigas desde el colegio, aunque después sus vidas tomen rumbos distintos. Amparo es una periodista que tiene un lío con su jefe, que está casado. Ana es diputada y mantiene una relación con un escritor de éxito, que también está casado. Y Silvina es una peluquera que tiene dos hijos fruto de una matrimonio, aparentemente, convencional.
"No es un novela real pero sí una novela realista con muchas verdades por medio. Todas las mujeres de mi generación o las que conozco han pasado por algún tipo de este estadio, es decir han sido amantes de hombres casados, luego ellas se han casado y después han sido víctimas de la infidelidad de sus maridos", precisó.
Amoraga, premio Ateneo Joven de Sevilla y premio de la Crítica Valenciana, y autora de títulos como "La larga noche" o Todas las caricias", señaló que muchas mujeres de su generación han abandonado su lado sentimental, "su autoestima" y que cuando la han querido recuperar la mayoría de los hombres estaban casados o eran gays".
(Fuente: EFE)