08/02/2007
"Els Joglars" rescata los valores de Don Quijote, olvidados en la sociedad actual
El grupo representará en Tenerife su obra 'En un lugar de Manhattan'
El grupo teatral "Els Joglars" decidió montar la obra "En un lugar de Manhattan" para rescatar valores olvidados, como la dignidad, el honor y la defensa de una causa hasta sus últimas consecuencias, ya que actualmente "la figura de Don Quijote no existe", afirmó ayer el actor Jesús Agelet.
Así lo manifestó el intérprete en la rueda de prensa en la que informó sobre dicha obra, que se representará en el Teatro Guimerá de la capital tinerfeña desde hoy, día 8, al 11 de febrero, con una nueva función programada de un espectáculo en el que "Els Joglars" ha procurado "huir de la artificiosidad".
Según indicó Jesús Agelet, "En un lugar de Manhattan" es "teatro sin excusas ni trampas" y recordó que el grupo catalán "había tocado" la figura del Quijote "indirectamente" en otros espectáculos, pues incluso en el inspirado en Dalí se daba "un tratamiento quijotesco" al pintor.
También ha representado el grupo dirigido por Albert Boadella "El retablo de las maravillas" de Cervantes y Jesús Agelet recordó que "En un lugar de Manhattan" surgió como encargo de la Comunidad de Madrid en coincidencia con el cuarto centenario de la edición de la primera parte del Quijote.
Entonces fue cuando la compañía se dio cuenta de que "hoy en día si alguien se comportase como Don Quijote lo tacharían de loco" pues se han olvidado valores como el amor platónico o el trato caballeresco a las mujeres.
Este personaje "tan español" se ha borrado del mapa, dijo el actor, quien precisó que con "En un lugar de Manhattan" se juega con los montajes "grandilocuentes, estrambóticos y estrafalarios" que se realizaron a la obra de Cervantes, y que simbolizan la idea actual de que sólo es bueno "lo moderno".
Esta idea se enfrenta sobre el escenario con un personaje "abducido por Don Quijote de tanto leerlo" y con una "prestigiosa" directora de teatro argentina que quiere situar la acción de la obra de Cervantes en Nueva York y que sustituye al caballero por una pareja de lesbianas.
Por supuesto la directora no ha querido leer "El Quijote" para no "contaminarse con ese texto casposo, machista y arcaizante", ironizó Agelet, quien subrayó que en contraposición a esta pretensión en el teatro en el que ficticiamente se representa la obra aparecen goteras, y para repararlas acuden dos fontaneros "que de alguna manera son el espíritu de Don Quijote y Sancho Panza".
Por ello los fontaneros son Alonso y Jordi, ya que "Els Joglars" opina que Don Quijote es un personaje "muy manchego", mientras que Sancho "podría ser periférico, vasco, catalán o andaluz" y se ha escogido "el guiño" de que el escudero sea catalán "porque estamos obligados a entendernos con los castellanos".
Los fontaneros son "la excusa argumental" para representar escenas cervantinas como los galeotes o la lucha contra los molinos de viento y se habla para ello "del noble arte de la fontanería", y no de la caballería.
(Fuente: EFE)