11/05/2007
El espíritu del Festival de Almagro sale de España para dar vuelta al mundo
El director del festival recaló ayer en Bruselas como primera parada de una gira de conferencias
El director del Festival de Teatro Clásico de Almagro, Emilio Hernández, recaló ayer en Bruselas como primera parada de la gira de conferencias con la que pretende "extender la reflexión sobre la herencia de los textos clásicos".
Hernández, director de montajes como "Los Tarantos" o "Romeo x Julieta", habló en el Instituto Cervantes de Bruselas "sobre el alcance no sólo teatral sino también sociológico, lingüístico y filosófico del teatro en general y de su festival en particular". Repetirá la experiencia posteriormente en las sedes del Instituto en Pekín y Nueva Delhi.
Momentos antes de su intervención, el director y actor teatral explicó a Efe que el Festival de Almagro quiere convertirse en su trigésimo aniversario en "el eje de un movimiento cultural que trabaje con la cultura y promueva la reflexión de la trascendencia tanto intelectual como estética de los textos clásicos".
Hernández, que tomó las riendas del festival en 2005, califica la muestra como "un cofre de la palabra viva castellana, donde es posible rememorar los textos escritos hace cuatrocientos años para ser oídos por aquellos que no conocían ningún otro medio de comunicación social".
El director señala la importancia del teatro para conocer el día a día familiar y social de la España de los siglos XVI y XVII y las peculiaridades del teatro clásico en nuestro país, que según Hernández fue "especialmente liberador para la mujer".
"A diferencia de lo que ocurría en otros países, en España las mujeres podían acceder a ser actrices, las llamaban putas pero podían actuar", explica Emilio Hernández.
Mientras la literatura era sólo para unos pocos hombres elegidos, al teatro, "a la cazuela", iban ambos sexos con total libertad.
Emilio Hernández explicó que "las mujeres veían una obra como 'Fuenteovejuna', donde se defendía la integridad de la mujer, en pleno siglo XVII y eso provocaba la correspondiente reacción social en casa, con su marido y con su gente".
Ese papel de comunicación social sigue vigente, en su opinión, porque "el teatro es el único reducto ecológico donde dos personas (actor y espectador) pueden tener una comunicación vis a vis lejos de sus jaulas de oro, los ordenadores".
De entre los autores que más influyeron en la sociedad española de la época, Hernández destaca a Lope De Vega: "era el líder de las audiencias, un autor mal visto por la Iglesia y la monarquía".
Para el director, lo clásico es "lo ejemplar, lo que tiene la cualidad de estar vivo siglo tras siglo y permite que las generaciones lo vayan asumiendo como parte de su propia forma de hacer, de su pensamiento".
Esas cualidades las poseen también obras modernas, según Hernández, que afirma que "Almagro asumirá los nuevos clásicos: Henrik Ibsen, Samuel Beckett, Harold Pinter" porque "trascienden su época".
Emilio Hernández también quiso reivindicar que en España es necesaria una ley del mecenazgo "para que los empresarios quieran y les interese invertir en la escena".
La trigésima edición del Festival de Teatro Clásico de Almagro se celebrará entre el 28 de junio y el 22 de julio y en su programa incluirá el estreno de "Del Rey abajo ninguno", de Rojas Zorrilla, por la Compañía Nacional de Teatro Clásico.
La edición trigésimo primera, en 2008, se dedicará a la mujer en el teatro, desde el Barroco a nuestros días, tal y como avanzó el director.
Emilio Hernández (Cuba, 1948), licenciado en Arte Dramático, ha dirigido una treintena de espectáculos, entre ellos los montajes de "Bodas de sangre", "Otelo el Moro", "Fuenteovejuna" o "La pasión según Don Quijote".
(EFE)