21/07/2008
EL HEREDERO DEL IMPERIO JAPONÉS SE INTERESA POR DON QUIJOTE
Acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, tuvo ocasión de conocer los molinos de viento que protagonizan la ilustre obra del Quijote y comprobar que La Mancha existe.
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, recibió hoy en Toledo al príncipe heredero de Japón, Naruhito, ante más de un centenar de medios de comunicación que han sido fieles notarios de la jornada.
Con una gran satisfacción ante la elección del heredero nipón por Castilla-La Mancha, el presidente autonómico le agasajó con una edición numerada en inglés y español del libro anónimo 'Los veintiún libros de los ingenios y máquinas de Juanelo Turriano'. Se trata de una colección de siete tomos (dos en inglés y cinco tomos en español).
La entregada al heredero japonés es la primera edición facsímil del manuscrito encuadernado en cinco tomos conservado en la Biblioteca Nacional precedidos de dos volúmenes con la trascripción de los textos y de los 500 dibujos que tiene el códice. Se han realizado dos ediciones venales diferentes de 500 ejemplares numerados cada una de ellas: la primera con el texto de la trascripción en castellano y la segunda en inglés.
Junto a este documento, por el que el mandatario japonés había demostrado gran interés, el presidente Barreda le obsequió con una edición especial de El Quijote elaborado con motivo del IV Centenario de la primera parte de esta obra universal.
En 2005, con ocasión del IV Centenario, en Castilla-La Mancha se quiso contribuir a la difusión del Quijote con una edición preparada para la ocasión por Francisco Rico, uno de los mejores conocedores de nuestra literatura y, muy singularmente, del Quijote. Suya es la edición más completa y rigurosa de cuantas se conocen.
Por último el presidente Barreda entregó una caja con marionetas para su Alteza Imperial la princesa Aiko. En una caja artesanal realizada para la ocasión se han preparado las marionetas de Don Quijote y Sancho Panza que se realizaron con motivo del IV Centenario.
Libro de Honor de Castilla-La Mancha
El príncipe Heredero de Japón, Naruhito, cuyo nombre significa 'Corazón grande', firmó en el Libro de Honor de Castilla-La Mancha antes de conocer el lugar en el que estuvo ubicado el artificio de Juanelo Turriano.
Antes de emprender viaje hacía Consuegra la comitiva se desplazó al Puente de Alcántara para mostrar al mandatario nipón el lugar donde dice la historia se ubicó el artilugio de Juanelo Turriano, en el que tanto interés ha mostrado.
Tras su visita a Toledo, Consuegra, Alcázar de San Juan y Campo de Criptana
El Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, ofreció sus primeras palabras en el brindis que tuvo lugar momentos antes del almuerzo que le ofreció el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, para poner de manifestó que la de hoy había sido una jornada de visitas impresionantes "porque he podido percibir una España contemporánea que está logrando un desarrollo admirable conviviendo con su rica tradición".
Del mismo modo agradeció al presidente Barreda su amable invitación y la cálida hospitalidad que le ha dispensado en este recorrido. Recordó que visitó Toledo en 1985 y añadió "me causa mucha alegría poder visitar la tierra natal de Don Quijote, la tierra del sueño para muchos japoneses".
En este orden de cosas el Príncipe Heredero japonés explicó que ya en el año 2005 el presidente Barreda estuvo en Japón con motivo de la Exposición de Aichí y hoy es él quien viene a España a visitar la Expo de Zaragoza en la que también tiene previsto visitar el pabellón de Castilla-La Mancha para conocer de cerca la maqueta del artilugio de Juanelo Turriano, inventado para subir agua del Tajo a la ciudad de Toledo. Naruhito se ha mostrado especialmente interesado en el artificio del ingeniero e inventor y buscó el sitio exacto en el que se ubicaba para tomar él mismo imágenes desde ese punto.
Por su parte el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, reconoció que es una gran satisfacción que conozca Castilla-La Mancha y sienta la hospitalidad "de nuestra gente".
José María Barreda concluyó su brindis subrayando que "el vino alegra el corazón de los hombres, dicen los salmos y quiero alzar mi copa para brindar en honor del príncipe heredero del Japón y desearle lo mejor".
Los molinos de la novela
Acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, tuvo ocasión de conocer los molinos de viento que protagonizan la ilustre obra del Quijote y comprobar que La Mancha existe, que es un lugar que más allá de la imaginación de Cervantes, se puede y se debe visitar.
En su periplo por Consuegra, el mandatario japonés, guiado por el presidente Barreda, conoció el Cerro Calderico de la localidad, los once molinos de viento y su castillo. Pudo disfrutar de la dimensión del molino 'Rucio' desde su interior. Naruhito se ha interesado especialmente por el sistema de funcionamiento de los molinos de viento y ha destacado el tremendo trabajo esto supone.
En este contexto, al Príncipe Heredero de Japón le ha resultado muy curioso el método de aviso para los encargados del molino a la hora de recibir visitas, ya que, debido al ruido de las aspas, no escuchan si alguien llama a la puerta de entrada. Por ese motivo, los visitantes lanzan piedras a una de las palas del molino, avisando así de su llegada.
Desde Consuegra, el Príncipe Heredero de Japón marchó a Alcázar de San Juan donde degustó un rico almuerzo de productos típicamente castellano-manchegos al tiempo que conoció el funcionamiento de una bodega de vino y pudo catar sus ricos caldos.
A su llegada a Alcázar de San Juan, Naruhito ha sido recibido por un grupo de coros y danzas de la localidad, que ha interpretado unas jotas manchegas en honor al Heredero del trono nipón, quien ha pedido a una de las niñas del coro, que cuenta con siete años, al igual que su hija, que le explicara cómo se tocan las castañuelas.
La comida, cortesía el presidente de Castilla-La Mancha al Príncipe Heredero, consistió en una degustación de ricos quesos de la tierra, acompañados por una selección de ricos platos fríos formados por asadillo manchego, ensalada de perdiz, gachas de matanza, migas de pastor y duelos y quebrantos. Los postres consistían en sorbete de vino cencibel y flores manchegas. Todo ello acompañado con ricos vinos de Castilla-La Mancha.
La estancia del Príncipe Naruhito en Castilla-La Mancha concluyó en Campo de Criptana, donde pudo ver en funcionamiento de los molinos 'Infanto', 'Burleta' y 'Sardinero' y las cuevas de 'Las Musas'.